EL RELOJ SOLAR EN EL VALLE DE CHISTAU.

reloj nuria copia (Copiar)

En el Pirineo las montañas suelen servir como excelentes relojes. Y así es también en el Valle de Chistau.

Peña las Diez (2559 m.), Peña de las Once (2658 m.) y Peña Mediodía (2427 m.), estos nombres son debidos a que la situación del sol sobre ellas sirvió durante siglos de reloj natural a los lugareños del Pirineo. A esas tres cimas algunos añaden Peña de la Una, por ejemplo desde Gistaín este pico sí que se ve en cambio desde el pueblo de Plan no está a la vista y tiene otro nombre.

Así de este a oeste se elevan sucesivamente la Peña las Diez, Peña las Once y Peña Mediodía. Desde el mirador de Gistaín se puede observar como el sol evoluciona colocándose cada hora sobre su peña correspondiente. De esta forma, es posible saber aproximadamente qué hora es a lo largo de la mañana.

Os invitamos a que os acerquéis hasta el Valle y lo comprobéis vosotros mismos.

Obras en la pista de La Basa de la Mora, por Saravillo.

pista encementada (Copiar)

Ayer puse esta noticia con las fotos en el FACEBOOK de este blog, pero hay varias personas que me han propuesto que las ponga aquí para que las puedan verlas los que no tienen redes sociales.

La pista que sube al Refugio de Lavasar y por la que se accede a La Basa de la Mora, está quedando muy bien, tras encementar alguna de las curvas y dar un repaso a parte de la pista. En breve se pondrá en funcionamiento la máquina para recoger los tickets, gracias a esto la Entidad Local Menor de Saravillo ha podido realizar estas obras.

primera foto (Copiar)

segunda foto (Copiar)

 

PASTERAS.

Los crespillos y las pasteras son algunos de los dulces más típicos del Valle de Chistau. Pueden englobarse dentro de la llamada repostería de sartén y que se basan en la realización de una torta fina y con sabor dulce.

Pasteras del Valle de Chistau.

Este postre tiene una semejanza con las crêpes francesas. Probablemente que siempre se ha hallado un importante vínculo entre esta zona fronteriza de Sobrarbe con la vertiente francesa de los Pirineos.

No hace tantos años era una costumbre hacer este postre cuando se labraban los huertos en primavera y cuando se esquilaban las ovejas, yo lo he visto desde niña en mi casa, para agasajar a los vecinos que ayudaban con esas tareas.

Ahora os voy a indicar los ingredientes y la preparación.

Ingredientes:

Huevos.

Harina.

Azúcar.

Leche.

Levadura.

Anís.

Preparación:

Se ponen los huevos en un bol, con el azúcar normalmente una cucharada de azúcar por huevo. Se baten muy bien hasta que quede todo muy bien mezclado, seguidamente se añade la harina poco a poco e iremos alternando con la leche, también el anís y la levadura. No os puedo decir cantidades, lo iréis viendo, tiene que quedar una masa homogénea.

Cuando tengamos la masa la dejamos reposar y ponemos una sartén con una gota de aceite y cuando esta esté muy caliente echamos un poco de la mezcla con un cazo, justo para cubrir el fondo de la sartén con una fina capa, hasta que se dore, cuando esté de un color tostado le damos la vuelta. Una vez terminada la pastera la ponemos en un plato, la espolvoreamos con azúcar, la enrollamos y la reservamos o mejor aún nos la comemos.

No tiene mayor dificultad, yo no las relleno con nada así son auténticas pero hay gente que las rellena de diferente cosas, mi hija por ejemplo lo hace de nocilla.

Os invito a que hagáis este postre en casa.

En la foto se ve todo el proceso.